Quiénes son los testigos claves en la caída del helicóptero de Kobe Bryant

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Los informes indican que el helicóptero Sikorsky S-76 Spirit que trasladaba a Kobe Bryant, su hija Gianna y a otras siete personas se estrelló sobre una ladera de la ciudad de Calabasas (California) a las 9:45 de la mañana del pasado domingo. Dos ciclistas de montaña que estaban cerca del lugar llegaron instantes más tarde y tomaron las primeras fotos de la escena a las 9:49, según replica el portal norteamericano TMZ.

Ya era tarde para intentar un tarea de rescate. Las imágenes de la trágica escena hablan por sí solas: una enorme bola de fuego cubría en ese momento al vehículo en su totalidad. Estas fotos son claves en la investigación ya que dan sustento la teoría de los investigadores del National Transportation Safety Board (NTSB) que indica que el avión estalló al chocar en la ladera y no había posibilidad de superviviencia, independientemente de los trabajos de rescate.

“De la niebla salió un helicóptero y se estrelló contra la ladera de la montaña a unos 60 metros de donde estábamos parados. Estábamos lo suficientemente cerca como para sentir el aire de las hélices. Había una gran bola de fuego”, aseguró el hombre al diario británico The Sun, aunque prefirió mantener su anonimato. “Una de las puertas del helicóptero aterrizó a unos 5 metros de distancia de nosotros. Las partes del helicóptero volaban por todas partes. Quedaba muy poco del helicóptero”, agregó siempre según el citado medio.

La reconstrucción de los investigadores a cargo de esclarecer el caso indica que la aeronave giró repentinamente hacia el sudoeste y perdió altura antes de caer. Los ciclistas, según relataron, corrieron a la zona del accidente con la idea de brindar ayuda, pero “obviamente” se dieron cuenta que era imposible salvar la vida de alguno de los tripulantes del vuelo. “No nos dimos cuenta de que Kobe Bryant estaba en el helicóptero hasta que regresamos al estacionamiento”, explicaron.

Los restos crearon un enorme cráter en la ladera. Los ciclistas también capturaron con su cámara la rápida intervención de los primeros agentes de seguridad que arribaron a la zona. A caballo y a bordo de vehículos todo terreno, los oficiales del Departamento del Sheriff del Condado de Los Ángeles llegaron al lugar para proteger la escena de curiosos e intrusos.

Un testigo que vio el accidente desde una zona más alejada reconoció que se sorprendió con la altura que tenía el Sikorsky S-76 Spirit. “Mis alarmas sonaron porque pensé que estaba volando terriblemente bajo», le dijo Scott Daehlin al medio Extra. Daehlin afirmó que tardó menos de un minuto en contactarse con el 911 para advertir de lo ocurrido y que instantes después arribaron las primeras fuerzas de seguridad al lugar.

Alrededor de 20 investigadores de la NTSB fueron hasta ese punto de las laderas de Calabasas donde impactó la aeronave para tomar evidencias y recolectar las diversas piezas que se esparcieron por una zona cercana a dos campos de fútbol.

Si bien las imágenes que tomaron los ciclistas ya comenzaron a viralizarse, serán fundamentales también para que los investigadores tengan más referencias a la hora de sacar conclusiones sobre lo ocurrido con la aeronave que se precipitó durante la mañana del domingo.

La magnitud del accidente obligó a un minucioso operativo y recién 48 horas después de lo ocurrido los expertos lograron recuperar a los nueve cuerpos de los tripulantes del vuelo que fueron identificados como Christina Mauser, Alyssa, John y Keri Altobelli, Payton y Sarah Chester, y el piloto Ara Zobayan, más allá de las ya conocidas identidades de Kobe Bryant y su pequeña hija Gianna Maria.

Una miembro de la NTSB, Jennifer Homendy, reconoció que la “escena del accidente es devastadora” y que eso los obligará a continuar con la inspección del lugar durante varios días más. “Estaremos aquí unos cinco días en la escena para recoger las pruebas perecederas”, indicó.

El legendario jugador de Los Angeles Lakers, de 41 años, viajaba en su helicóptero privado desde el condado de Orange, donde vivía, hasta su academia deportiva Mamba en Thousand Oaks, donde su hija de 13 años iba a jugar un partido de baloncesto. El vuelo también tenía como pasajeros a la entrenadora del equipo, a compañeras de la niña y a los padres de ellas.