El gobernante venezolano Nicolás Maduro acusó el miércoles al gobierno estadounidense de tejer una fábula mediática para demonizar su gobierno —que incluye el colapso económico y el éxodo de venezolanos— para construir una coalición internacional que invada a su país.

En un discurso en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York la noche del miércoles, Maduro acusó al gobierno de Washington de estar detrás de esa conspiración, pero retó al presidente estadounidense Donald Trump a reunirse con él para dialogar y reparar las espinosas relaciones.

“A pesar de las enormes diferencias… el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, estáría dispuesto, yo estaría dispuesto a estrechar la mano del presidente de los Estados Unidos, y a sentarme a dialogar sobre los asuntos de las diferencias bilaterales y los asuntos de nuestra región”, dijo Maduro.

“Venezuela es una nación de tradición pacífica… es un país amigable, los venezolanos no odiamos a los Estados Unidos, al contrario apreciamos a los Estados Unidos, su cultura, sus artes, su sociedad”, agregó.

Pero dijo que Washington está creando una campaña de desprestigio para justificar una intervención militar en Venezuela por parte de una coalición de países aliados, siguiendo la misma receta empleada en la intervención militar de Iraq.

Sobre Venezuela se ha tejido una “feroz ofensiva mediática”, apoyada por países satélites, que “arrodillados” mancillan los pueblos que dicen representar, insistió el gobernante en su discurso.

Según Maduro, esto está siendo ejecutado porque Venezuela se ha atrevido a elevar un proyecto de autodominio, y de revolución democrática, “un nuevo modelo de sociedad… basada en la identidad de nuestros países”.

Pero también porque Estados Unidos desea apropiarse de las enormes riquezas petroleras y minerales de Venezuela, insistió.

Para poder justificar esa operación, Venezuela es sometida a una agresión permanente en el plano mediático, alegó.

“Se ha tratado de construir un expediente [para construir una crisis humanitaria], para justificar una coalición de países, encabezada por el gobierno de Estados Unidos y sus gobiernos satélites en América Latina, que le ponga la mano a nuestro país”, dijo el gobernante, quien llegó en la tarde del miércoles a Nueva York.

“Se ha fabricado, por distintas vías, una crisis migratoria que se cae por su propio peso, que pretende desviar [la atención] sobre las verdaderas crisis migratorias que hay en el mundo”, señaló.

Maduro, quien es acusado por la comunidad internacional de haber instaurado una narcodictadura en Venezuela, lleva varios meses negando que en el país exista una crisis humanitaria, negándose a permitir que ingrese ayuda internacional en la forma de medicinas y alimentos.

Los venezolanos son hoy víctimas del colapso económico del país y millones admiten que comen una sola vez al día y a veces pasan díassin comer.

Maduro llegó a Nueva York tras haber anunciado en Venezuela que él quería reunirse con Trump, y el presidente estadounidense luego dijo a periodistas en la mañana del miércoles que él podría aceptar el encuentro, si determinara que eso podría ayudar a aliviar la grave crisis por la que atraviesa el país.

Las maniobras del régimen para concertar el encuentro, sin embargo, han estado acompañadas por una serie de improperios lanzados por las máximas autoridades del chavismo, incluyendo al ministro de Defensa Vladimir Padrino López, quien acuso a Trump de estar quebrado moralmente.

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