“Seguramente. No es una opción que uno tenga que descartar. Hay algunas personas que sin duda no pueden coincidir, o no pueden estar de acuerdo con mi presencia como vicepresidenta por decisión del presidente de la República”, dijo Vicuña en respuesta a una pregunta de Efe durante una entrevista en Guayaquil.

Agregó que habrá de pasar el tiempo para que “las caretas vayan cayendo”, en alusión a miembros de su Gobierno que puedan estar interesados en su caída política.

La vicepresidenta ecuatoriana afirmó también desconocer la suma exacta de contribuciones que entraron en su cuenta bancaria procedentes de militantes de la Alianza Bolivariana Alfarista (ABA), a raíz del escándalo por la denuncia presentada por uno de ellos.

“No tengo la más remota idea, estamos hablando desde el 2011. Incluso desde antes del 2009, desde que era asambleísta (…) No tengo las cifras en la cabeza”, aseguró Vicuña antes de negar cualquier tipo de irregularidad o “ilegalidad” en la captación de financiación para ese movimiento político.

Sin mencionar nombres en particular, destacó, no obstante, que tiene plena confianza en el presidente Moreno, con quien ha hablado por teléfono después de estallar le escándalo e insiste en que le ha mostrado su confianza.

“Lo importante es lo que piensa el presidente y como le dije, desde el primer día (me) confío una enorme responsabilidad”, refirió al recordar que fue el mandatario quien puso en sus manos liderar la consulta popular celebrada en febrero y la función de la economía popular y solidaria.

Insistió en que “desde ese primer día, este espacio (cargo) está a disposición de quien (le) confió una tarea importante”.

Sin hablar de renuncia, Vicuña aclaró que su “cargo siempre estará a disposición del presidente hasta que goce de su confianza, hemos hablado y seguimos trabajando normalmente”.

Vicuña se encuentra bajo el foco público después de que el lunes un canal televisivo local informara de la declaración jurada de un antiguo asesor Ángel Sagbay, que asegura haber depositado parte de su salario en una cuenta de la entonces legisladora como contribución a su grupo político ABA.

Además, el portal ecuatoriano “Código Vidrio” informó que Vicuña habría recibido en su cuenta varias cantidades transferidas por una exasesora de hasta 15.000 dólares, además de otros montos de “ordenantes no identificados”, y registra un total de 1,2 millones de dólares en movimientos.

La Fiscalía General ha abierto una investigación para esclarecer el origen de las supuestas contribuciones indebidas que habría recibido Vicuña, tras la denuncia del político opositor Andrés Páez por concusión y tráfico de influencias.

El Parlamento de Ecuador solicitó el jueves su renuncia por haber sido salpicada por la presunta trama de corrupción y varios legisladores pidieron que fuera sometida a juicio político, mecanismo de censura parlamentaria a un funcionario o cargo público.

Vicuña fue designada vicepresidenta de Ecuador en octubre de 2017 en sustitución de Jorge Glas, que en esa fecha entró en prisión preventiva por un caso de corrupción en la trama de sobornos de la firma brasileña Odebercht.

En enero de este año el Parlamento ecuatoriano aprobó su nombramiento como vicepresidenta del país tras el abandono efectivo del cargo de Glas, tras haber sido elegida entre una terna de tres aspirantes. EFE

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