Quito, 10 abr (EFE).- El presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, anunció este viernes que fijará contribuciones sociales, apoyadas por los sectores que más tienen, para afrontar el impacto sanitario y económico del coronavirus.

Moreno, en un mensaje a la nación por radio y televisión, dijo que se fijará una contribución del 5 por ciento a las empresas que han obtenido ganancias superiores al millón de dólares al año, y que ese aporte se recaudará en tres pagos mensuales.

Con esa financiación de «empresas para empresas», las pequeños y medianos negocios podrán obtener recursos para que puedan seguir funcionando y no despidan a sus empleados, agregó.

APORTES DE «CIUDADANOS PARA CIUDADANOS»

También fijó una contribución de «ciudadanos para ciudadanos», para que empleados y trabajadores que ganen desde los 500 dólares, es decir cien dólares más que el salario básico (que se exceptuará del plan de aporte) hagan aportes durante los próximos nueve meses.

Así, por ejemplo, los ciudadanos que perciban salarios de 500 dólares mensuales aportarán dos dólares, mientras los que ganen 50.000 dólares mensuales, su contribución será de 4.400 dólares.

El paquete de medidas responde a la deficitaria situación que arrastraban las arcas ecuatorianas desde antes de comenzar la crisis el pasado 29 de febrero, con el primer contagio, y que se ha agravado por el parón económico y comercial del país desde el 16 de marzo, cuando el Gobierno decretó el estado de excepción sanitario.

El coste de nuevos insumos médicos y gastos hospitalarios, sumado a otros necesarios para contener las propagación del virus, han hecho necesario que Ecuador recurra a un mayor endeudamiento.

Moreno incluyó en el plan una estrategia de renegociación de la deuda exterior (de más de 65.000 millones de dólares) que ya lleva adelante el Gobierno y que incluye un pedido a los acreedores para diferir los pagos de bonos de próximo vencimiento.

FONDO DE ASISTENCIA HUMANITARIA

Esta programación financiera, añadió el presidente, permitirá financiar la creación de una «Cuenta Nacional de Asistencia Humanitaria» para proteger la salud y el empleo de los ecuatorianos, sobre todo de los más pobres.

Dicha cuenta, precisó, no será administrada por el Gobierno, sino por la sociedad civil -aunque no precisó quiénes formarán parte de esa junta administradora-, con el objetivo de que los ingresos obtenidos se destinen a asegurar «la salud, el alimento y el empleo».

 

Moreno ratificó que este plan ha sido elaborado para enfrentar la «triple emergencia» que sufre el país: «sanitaria, económica y social».

Con ese aporte, además, se logrará sostener y atender a unas dos millones de familias pobres del país, aseguró el mandatario que también solicitó a la Asamblea Nacional (Parlamento) cinco acciones adicionales.

Moreno pidió al Legislativo que emita normativas para que ninguna persona pueda ser desalojada de su vivienda durante el periodo que dure la emergencia sanitaria y hasta 60 días después, pese a que no hayan pagado la renta.

Sugirió que se propugnen acuerdos entre los propietarios de las viviendas y quienes las arriendan sobre formas y plazos del pago de la renta en mora.

OTRAS MEDIDAS

El mandatario también pidió a la Cámara que amplíe a noventa días la cobertura de salud a las personas que se queden sin empleo por la crisis y que se agilice el cobro del seguro social de desempleo.

Y también anunció la entrega de ayudas a familias pobres para aliviar la carga de las pensiones escolares.

Añadió, además, que acudirá a organismos internacionales como el BID-Invest, la CAF, el Banco Mundial y el nuevo banco de desarrollo de Estados Unidos por recursos que permitan financiar créditos a empresa ecuatorianas que requieran liquidez.

La reforma que presentará a la Asamblea Nacional busca defender a las empresas nacionales, así como el empleo y la dolarización de la economía nacional, añadió.

El mandatario justificó las medidas al advertir que toda la humanidad sufre las consecuencias del coronavirus, pero que en su país, además, se han presentado otros problemas económicos como la drástica caída del precio del petróleo y la rotura de dos oleoductos, que ha obligado a suspender las exportaciones de crudo.

(c) Agencia EFE