El vicepresidente de Ecuador, Otto Sonnenholzner, el tercero en los últimos tres años, renunció el martes a su cargo sin precisar motivos, en momentos en que el país se prepara para elecciones generales en febrero, en las que podría ser candidato.

«Presento ante la Asamblea Nacional del Ecuador mi renuncia irrevocable al cargo de Vicepresidente«, expresó Sonnenholzner en una carta enviada al Congreso, que lo eligió en diciembre de 2018 de una terna presentada por el mandatario Lenín Moreno tras el alejamiento de su predecesora, como prevé la Constitución.

La Asamblea, con 137 miembros, señaló a su vez que en un plazo de 15 días Moreno deberá remitirle una nueva terna de candidatos para designar a un reemplazante, con el voto de la mayoría absoluta, para que asuma hasta mayo de 2021, cuando finaliza el actual período presidencial de cuatro años.

«No es una decisión fácil, lo más cómodo sería quedarme, pero jamás he actuado en torno a mi comodidad. Por eso hoy lo responsable es salir», dijo el funcionario saliente en un mensaje oficial transmitido por radio y televisión, sin precisar si su alejamiento se debe a una potencial candidatura a la presidencia en 2021.

«Siempre dije que no estoy aquí por el cargo ni por el sueldo ni por los honores, y que en el momento que sienta que este cargo se convierte en un impedimento para servir y aportar a los temas más relevantes del país, prefiero salir como entré y eso haré», añadió.

En una misiva, Moreno, con quien ha mantenido una buena relación, le agradeció al «querido Otto» por «haber aceptado el enorme desafío de servir». «Te deseo el mayor de los éxitos en tu futuro personal y en toda decisión que emprendas», agregó.

Sonnenholzner, de 37 años y empresario de medios, enfatizó que dejará el cargo «con la frente en alto y de la mano» de su esposa, como lo hizo cuando se convirtió en el tercer vicepresidente del actual gobierno.

El primero, Jorge Glas, elegido en los comicios de 2017 como compañero de fórmula de Moreno, perdió el puesto tras ser detenido bajo acusaciones de recibir sobornos de la brasileña Odebrecht, por lo que cumple una condena de seis años de cárcel.

Su sucesora, María Alejandra Vicuña, elegida por el Congreso en enero de 2018, renunció a la vicepresidencia en diciembre de ese año al verse salpicada por casos de corrupción.

– Con la mira en las elecciones –

A siete meses de las elecciones generales de Ecuador, aún no hay candidatos proclamados para la presidencia.

Sonnenholzner, un político independiente, no ha descartado la posibilidad de postularse en la que consideró «una de las elecciones más relevantes» de la historia del país.

«Debemos enfocarnos en los objetivos comunes, renunciando a cualquier interés particular para lograr una sociedad justa, próspera y equitativa. Haré este esfuerzo desde fuera de la vicepresidencia. Así no quedará duda alguna respecto al uso de recursos públicos para esto», señaló en su mensaje.

El movimiento oficialista de izquierda Alianza País (AP), liderado por Moreno y en el gobierno desde 2007, todavía no ha decidido si presentará un candidato a la presidencia.

En tanto, es figura de la oposición el exmandatario Rafael Correa (2007-2017), quien se separó de la AP y sostiene una pugna con Moreno, después de que fueran aliados.

Pero Correa, quien vive en Bélgica desde que dejó el poder, tiene prohibido presentarse a las presidenciales debido a que la ley impide la reelección más de una vez, y a que fue condenado en ausencia por el secuestro de un detractor.

En los últimos tres meses, Sonnenholzner encabezó el trabajo del gobierno frente a la pandemia de coronavirus, de la que Ecuador fue uno de los primeros focos en Latinoamérica. 

Hasta el momento, el país de 17,5 millones de habitantes acumula más de 63.000 casos, con 4.873 muertos (28 fallecidos por cada 100.000 habitantes). Las autoridades también reportan 3.247 muertos probables por la covid-19, que provocó una profunda crisis económica, social y sanitaria.