Las autoridades de Ecuador, que estiman un crecimiento del PIB para 2017 de 1,4%, se muestran optimistas del impacto que tendrá en la golpeada economía ecuatoriana el acuerdo comercial, que abre las puertas a un mercado de 513 millones de personas en 28 países.

Madeleine Abarca, gerente del Banco Central de Ecuador, señaló la semana pasada en una rueda de prensa que el país «va a tener un crecimiento en su actividad económica», lo que «se da por un incremento en las exportaciones (…) influenciadas por los precios del petróleo y adicionalmente por el cierre de los acuerdos con la Unión Europea».

El 31 de diciembre vencían los beneficios otorgados por la UE a Ecuador, que en 2016 enfrentó dificultades económicas agravadas por un terremoto, la caída de los precios del petróleo -su principal producto de exportación- y la apreciación del dólar, moneda que adoptó en el 2000.

En ese contexto, Ecuador firmó el 11 de noviembre en Bruselas el acuerdo comercial multipartes con el bloque europeo, que incluye a sus vecinos Colombia y Perú desde 2013.